¿El perro comprende todo lo que se dice?

¿El perro comprende todo lo que se dice?

 

¿El perro comprende todo lo que se dice?

Estás convencido de que a tu perro solo le falta hablar y que podríais casi conversar entre vosotros como dos viejos amigos. En efecto, ¡parece comprender todo lo que le dices!

No entiende el significado de las palabras

 

Para comprender mejor:

El perro se podría considerar como nuestro mejor interlocutor: cuando le hablamos se aproxima, nos escucha, nos mira y reacciona, adoptando una actitud enojada o alegre según lo que le propongamos. Pensamos entonces que el perro es capaz de comprender el significado de nuestras palabras. Esta idea equivocada conduce a errores en su educación: el propietario le da órdenes complejas que el perro no puede descifrar (no vayas a la cocina cuando yo no esté).

Si bien el perro es capaz de oír nuestros sonidos y de diferenciar la estructura sonora de las palabras, no puede, por el contrario, comprender el contenido de una frase. La palabra, y más exactamente, el sonido, adquiere verdaderamente un sentido para él si está asociada a un acto (correa significa paseo) o a un objeto concreto (peluche y pelota se asocian a juego). Tras un largo discurso, el perro no reacciona al contenido sino a las mímicas faciales, a los gestos y al tono de voz asociado. Esta es la razón por la cual comprende cuando nos sentimos alegres o apenados.

¿Qué puedes hacer?

La mejor manera de educar a un perro no es explicarle verbalmente, sino utilizar palabras simples relacionadas siempre con la misma acción y acompañadas de unos gestos claros: por ejemplo decir ¨dame¨ permaneciendo en posición agachada, con una actitud jovial, golpeando el suelo para que deje la pelota, y después expresar un ¨bien¨ con una caricia.

Las órdenes de más de dos sílabas son difíciles de asimilar para un perro: a menudo reaccionará con una palabra de la totalidad de la frase, como la palabra ¨pelota¨ de la frase ¨ve a buscar tu pelota¨.